Cómo utilizar el Storytelling en tu estrategia de Marketing Digital

cómo utilizar el storytelling en la estrategia de marketing digital

Los profesionales del marketing digital nos pasamos la vida pensando en cómo llegar a nuestra audiencia. En un panorama en el que nuestros públicos y marcas se ahogan entre tanto mensaje publicitario, resulta difícil crear mensajes que destaquen y realmente generen un efecto sobre el público.

Ante esta infoxicación publicitaria y el fracaso de las técnicas disruptivas de toda la vida, apareció el marketing de contenidos para salvarnos a todos. Una manera de crear contenido que realmente interesara al público, de forma que él mismo lo buscara“la publicidad que el consumidor quiere ver” la receta mágica ¿Pero qué pasó entonces? Una vez más internet se saturó de contenidos patrocinados y el público tuvo que afinar su vista, estrechar el embudo y filtrar entre lo que sí y lo que no. Ya no bastaba con crear contenido, sino que había que enganchar a la audiencia, crear un vínculo emocional especial.

"Ya no basta con crear buen contenido, hay que crear contenidos que emocionen"

 

Una técnica milenaria

Entonces nos dimos cuenta de que en ocasiones mirar hacia atrás puede ser útil. En el sector del marketing digital tendemos a llenarnos la boca con nuevas palabras anglosajonas para expresar cosas que no entendemos, nuevos wadgets tecnológicos que no sabemos ni para qué sirven… esta obsesión por ser novedosos y llevar las últimas tendencias como estandarte nos abruman la vista en ocasiones. Basta, paremos un momento.

Un buen día alguien decidió reflexionar sobre cómo se han transmitido los mensajes a lo largo de la historia ¿Cómo se explicaban los mitos, religiones y grandes historias a lo largo del tiempo? La respuesta fue “narrativa”; cuentacuentos, obras de teatro, bufones, novelas… Contar historias siempre ha sido la técnica más eficaz para captar la atención, hacer que un mensaje cale, emocionar y generar una reacción sobre una audiencia. Y así fue cómo los marketeros aprendimos que nuestros mensajes debían contar historias humanas para conectar con nuestro público, eso sí, no podíamos hacerlo sin utilizar una nueva palabra anglosajona que le diese ese toque cool y novedoso; storytelling. Somos así.

 

Manos a la obra

Con esta palabra que sonaba a “nueva tendencia disruptiva que lo cambiará todo”, nos pusimos a hacer lo que la raza humana lleva haciendo toda su existencia; contar historias. Aprendimos que no existe mejor manera de motivar, persuadir y hacer participar a una persona que a través de historias, haciendo de la narrativa el mejor canal para comercializar un producto.

"Las historias son los mensajes con mayor poder de persuasión, motivación y participación"

Las historias generan un estallido de emociones en el cerebro humano, y recordemos que la mayoría de tomas de decisión son emocionales, por mucho que las pensemos. La clave está en generar historias que vinculen nuestro producto con la persona, si realmente conseguimos que se sienta identificado haremos que se implique en la historia.

Así, abrimos la caja de herramientas y comenzamos a construir emotivas historias para nuestros públicos. De esa caja sacábamos las palabras para crear copys que enganchasen, los vídeos para producir secuencias inolvidables, las fotos que nos transportaran a otros lugares, las infografías que lo explicaran todo de un solo vistazo… Pero entonces aprendimos otra gran lección de los marketeros que generaban historias basadas en sus productos y marcas.

 

No le interesas a nadie

Por duro que te parezca es hora de asumirlo. Cuando hacemos storytelling basar nuestras historias en la marca o producto que estemos vendiendo es un grave error, a nadie le interesa que le cuentes lo bueno que eres. Aparquemos nuestro ego en el garaje y pongamos todo el foco sobre nuestro público objetivo. Este consejo es aplicable a cualquier técnica del marketing, y el storytelling no es ninguna excepción.

Así, aprendimos que las historias que narrábamos debían hablar sobre el propio lector o espectador a través de un personaje ficticio. Hacer que el público se introdujera en la historia y se viese reflejado en el héroe del cuento. Al fin y al cabo consiste en transmitirles la historia de sus vidas, una historia que les haga pensar sobre su propia vida. Este será el atajo más rápido para llegar directamente a sus emociones.

“El Storytelling consiste en contar tu historia en un contexto que haga pensar al público sobre su propia vida”

 

No vendas

Pero todavía nos quedaba una lección más por aprender. Porque por mucho que contásemos la historia de nuestro público seguíamos intentando vender, y esto no funciona así.

Cuando alguien se acerca a vendernos algo solemos reaccionar de dos formas, o lo ignoramos o lo rechazamos. Es así, no nos gusta que nos vendan, nos gusta tomar nuestras propias decisiones y si compramos algo queremos que sea por nuestra propia iniciativa. Por eso, nunca vendas tu producto en tus historias.

“Muéstralo, no lo digas”

¿Pero todo esto no era para vender un producto o servicio? Claro que sí, pero la clave está en mostrar en lugar de decir. Integrar el producto de forma natural y orgánica en la historia, para que la audiencia vea todo su potencial en plena acción. Construye un contexto donde el propio espectador pueda interpretar los detalles de la historia para llegar a su propia conclusión. No nos gusta que las marcas decidan por nosotros, deja que el público tome su propia decisión. Esto hará que sientan una mayor afinidad y desarrollen una mayor lealtad hacia la marca.

Y esta es la historia de cómo el storytelling se introdujo en el marketing digital, ahora es tu momento para difundirlo ¡Comparte el artículo si te ha gustado!

 

estrategia de marketing de contenidos

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